Bastian Con mis labios acaricio los de ella, se siente también saborear los dulces labios de mí amada, no quiero dejar de saborearlos nunca, con mí lengua logro invadir su boca, las sensaciones del momento me llevan a tocar su nuca y atraerla más a mi. Ella toca mí rostro con suavidad, no quiero parar de sentirla, he echado mucho de menos los labios, el cuerpo de mi mujer. La abrazo y ella se separa de mis labios, más no deja de abrazarme, se que está muy molesta y que me tomara tiempo el que me perdone, pero estoy dispuesto a todo por su perdón, porque vuelva a confiar en mi como antes. Uno mí frente a la de ella, cierro mis ojos y aspiro su fragancia, beso su frente con dulzura. — Tu perdón, es mí meta ahora— le susurro. Ella niega con la cabeza — no es tan fácil Bastian, necesito

