La cabeza de Gretel reposaba sobre el fornido pecho de Scott, quien acaricia el cabello rizado de ella, terminaban de hacer el amor y ambos estaban en ese momento donde los circuitos cerebrales se conectan queriendo solo una cosa y es estar dándose cariño, sin emitir palabras solo caricias y dejar volar la imaginación. Pero las ganas vuelven a surgir, logrando así, que Gretel se suba a horcajadas sobre el m*****o del moreno, éste siente la humedad y la tibieza del interior de la rizada, la suave v****a se desliza por el m*****o erecto y rígido, el cosquilleo la insta a cabalgarlo, montarlo con ganas, había echado de menos, tenerlo bajo su piel. — Joder— gime la rizada ansiosa por recibir más placer, Scott no la hace esperar, por lo que aprieta los glúteos y acelera los movimientos pélvic

