60. Malibú beach. Malibú beach, es un lugar paradisíaco aunque yo me imaginaba que estaríamos rodeados de gente de todas partes del mundo. Pero veo que no es así. Marc con el dorso descubierto, y una mirada sensual, es todo un adonis venido del cielo. Me alcanza una botella de agua. —¿Pasa algo? —¿No está todo... desierto? —Así es. Tenemos privacidad, y un pedazo grande de la playa para nosotros solos. —Genial. Y no tanto. Marc ve mi descontento. —Nadie puede acceder a esta parte de la playa a menos que nosotros lo querramos, deberías sentirte tranquila. —Lo estoy. Es como si todo mi pasado fuera solo un mal recuerdo de un sueño que tuve hace tiempo. Es sorprendente lo fácil que resulta acostumbrarse a la buena vida y a los lujos. Me refiero a la buena vida y lujos de verdad. A

