Samantha sintió que la estaban transportando al cielo, o al menos a un lugar donde los sentidos estaban más agudos, sentía el pene de Andrew entrando en su intimidad, con una fuerza y dureza que nunca había disfrutado como ahora. Su v****a vibraba de placer a medida que el m*****o masculino iba entrando en ella, abriendo con firmeza y dulzura sus paredes íntimas. Podía sentir cada parte del musculoso m*****o. Él la penetraba lentamente pero sin parar haciéndola sentir un fuego que iba consumiendo sus ansias y sustituyéndolas por un placer indescriptible, su cuerpo se cimbraba por lo que estaba sintiendo, los jugos íntimos mojaban el m*****o masculino por completo y el crescendo sensual iba en un aumento vertiginoso, se le secaba la garganta, respiraba con rapidez y apretaba al hombre enc

