Isabella Llegamos a la inauguración y al estacionar el auto en un puesto exclusivo para socios, es el quién baja primero para luego abrir la puerta donde vengo sentada, me tiende su mano para que la tome y poder salir una vez fuera del coche me toma con fuerza por la cintura y me besó tan apasionadamente que siento mi cuerpo temblar, si no fuera por lo importante que es su presencia en este evento lo secuestraria y pasaríamos haciendo el amor toda la noche. Cuando nos separamos después de tan apasionado beso me doy cuenta que saca una caja de terciopelo rojo de su saco, es tanto la emoción que tengo en ese momento que quiero llorar pero trató de contener mis lágrimas, él me toca delicadamente de la barbilla y me pide que no lo haga. Me pide que extienda mis manos para agarrar la pequeña

