Isabella Me despierto y me siento muy adolorida, me duele hasta el último cabello de mi cuerpo, al abrir mis ojos veo parado frente a mi al gran amor de mi vida, se acerca a mi y me da un tierno beso en los labios que hace que se estremezca todo mi cuerpo, no se que puede tener este hombre pero todas estas sensaciones en mi las provoca él. —¿Cómo te sientes mi ángel? —¡Como si hubieran arrancado las alas y caí al vacío!—sonrió pícaramente. —¡Que exagerada eres, tampoco es para tanto!—me da un beso en la frente. —¿Cómo están mis bebés? —¡Querrás decir nuestros bebés!—en un momento los traen. Se abre la puerta y son dos enfermeras que vienen trayendo los cuneros donde están mis pequeños ángeles, los colocan a un lado de la cama y los tres vienen dormidos. Le digo a Cristian que me ay

