—¡No es engaño! ¡Estamos legalmente separados! ¡Yo no tuve una aventura como él! —exclamó Annika. —Lo sé, Doc. Y estoy seguro de que todos los demás también lo saben, pero eso no lo detendrá de torcer la narrativa para que encaje en su historia. Está enfadado y, triste decirlo, herido —respondió Leon. —¿Herido? ¿Herido? ¿¡Está herido!? ¿Qué derecho tiene de estar herido? ¡Después de todas las mentiras, manipulación, manipulación psicológica y abuso físico! ¿¡Está herido!? —Cariño, para. No voy a negar que el dolor que siente es irónico, dado todo lo que él y Sadie han hecho en los últimos meses, pero tienes que pensar en el hecho de que él quería arreglar las cosas contigo antes de que fuera demasiado tarde, sin saber lo tarde que ya era. No solo te separaste de él, sino que también arr

