No creo haber despertado ningún lunes sintiéndome tan bien como aquella mañana. Era como si hubiese recibido un shock de energía. Estaba ansiosa por llegar a la academia, hacer bien mi trabajo, ver a Hans y sentir que por fin mi vida estaba tomando el rumbo correcto. Harry, como todo un guerrero, decidió que enfrentaría su problema hablando con Josh; así que condujo hasta la academia con la frente en alto. - Me estoy empezando a arrepentir. Creo que debería irme – comentó en cuanto el carro se detuvo frente a la puerta del edificio. Le lancé una mirada de advertencia. - Ya estás aquí. Irte, sería contraproducente. - No me importa ser contraproducente – se encogió de hombros. - ¡Harry! Es tu novio, no puedes evitarlo. - No es mi novio… - Lo que sea, sale

