POV. MONALISA. Con suavidad, sus fuertes brazos me depositaron en la cama de masajes y tragué saliva, preguntándome qué exactamente íbamos a hacer. ¿Acaso solo me iba a dar un masaje como dijo? La sonrisa que apareció en su rostro cuando pronunció esas palabras hizo que dudara de que fuera solo un masaje. Y al demonio con que sea solo un masaje, de todas formas sé que quiero más. Me senté en la cama de masajes y su mano sujetó mi barbilla, levantando mi cabeza y depositando un beso en mis labios. —Dulce —comentó con su voz profunda. Miré las diferentes botellas de aceite para masajes y sus manos sostuvieron mis hombros—. ¿Ya estás tensa? No te preocupes, me encargaré de eso —me aseguró mientras me daba un pequeño masaje en los hombros. —Empecemos quitándonos esto primero —alcanzó mi b

