Volvió donde estaba el desmayado Heracles, se vistió y asomo un balde de agua que le echo en el cuerpo y se despertó asustado, mirando a todos lados, le ardió la herida y recordó al ver sentado sonriente a Drácula y esa mirada malévola —Ya despertaste Heracles, jajaja, bienvenido de nuevo al dolor Heracles lo miraba asustado, sabía lo maldito que era, cuando lo vio levantarse cerro los ojos a esperar más dolor, más tortura, pero al no sentir nada volvió a abrir los ojos y no estaba frente a Él, trato de moverse para ver a otro lado y no podía, cuando sintió una brisa fría en su nuca y el dolor de nuevo cuando el vampiro volvió a morderlo lo hacía muy fuerte para hacerlo sufrir, saco sus colmillos y escuchaba los sollozos de su prisionero —Te dolió, jajaja, vaya eso te dolió, pues tú t

