—Por favor amo, no a… guanto, deje…me correr.. me, por favor suplicaba Luccer —No quiero—le dijo mientras más rápido lo masturbaba y sucedió lo que quería Drácula, Luccer ya no pudo aguantarse y el rey vampiro sintió el semen caliente en su mano. Sonrió, pero se hizo el enojado, lo volteo y vio que estaba casi sin aire, pero igual quería castigarlo —Te corriste sin mi permiso —Lo… si…en… to… amo… no.. . pude —Era una orden debiste cumplirla, bien eso merece un castigo y Luccer puso cara de asustado, pero Drácula le alzo las piernas y lo volvió a penetrar, le embestía duro que de nuevo Luccer sintió tal placer que empezó a gemir fuerte y Drácula tuvo un orgasmo que rugió fuerte, pero no dejaba de embestirlo, sintió que le apretaba la cavidad a su v***a, otra vez estaba a punto y el muy

