Zoe se negó a salir de la casa durante las siguientes dos semanas y era la psicóloga quien iba a casa, después de sus secciones subía a su cuarto y tomaba largas siestas que no les parecían normales, la familia de Mikail iba a casa una vez al día por temas de trabajo e incluso ellos se dieron cuenta de que su estado anímico parecía ir en decadencia a pesar de estar recibiendo ayuda profesional, Tom se cansó de verla en ese estado y sentó a la psicóloga quien estaba renuente a decirles lo que estaba pasando por la cabeza de Zoe, pero cuando Mikail intervino y le contó lo que sucedía después de que ella se iba fue más cooperadora, se comprometió con ambos a buscar la causa de eso y les sugirió que tratarán de sacarla de la casa más seguido. El problema de intentar forzar a Zoe a hacer algo

