Dejó los zapatos aun lado antes de entrar a la manta y sentarse, Mikail hizo lo mismo y ambos se quedaron frente a frente iluminados con una bonita lámpara amarilla, no era lo que Zoe pensó para su primera cita oficial con Mikail, pero se dio cuenta de que lo más importante era su compañía y la comida que tenía un olor delicioso; pechuga de pollo, ensalada de papa, champiñones salteados con ejotes hervidos, era una comida bastante completa la cual acompañarían con unas latas de soda y el chisme de la noche, lo que había ocurrido durante la mañana porque con todos vivos se podían reír de ciertos eventos, como cuando Zoe la hizo del hombre araña columpiándose con el cableado, el susto que fue verla salir volando. – ¿Quién habrá sido ese hombre? – preguntó Mikail. – No tengo idea. – Zoe neg

