Dentro de aquella sala de reuniones un joven hacía una presentación sobre su tecnología para aquellos clientes atentos, cuando de pronto se abrió la puerta bruscamente y por esta entró una hermosa mujer con su rostro enrojecido y un poco desaliñada que evidenciaba que venía con prisa. Se disculpó de los presentes. — Lo siento señores por mi tardanza, Papá perdón trate pero fue imposible llegar! Sofía Valles encantada.— sonrió cautivando al hombre parado frente al monitor. — Hija por Dios, mira nada más como vienes! Tranquila no había necesidad de tanta prisa. Los señores De Luca y Meyer están presentando, siéntate.— Lud sonrió ampliamente a la chica que llamó su atención por lo tierna que se veía con las mejillas rojas de la carrera en la que venía, los tacones la delataron antes de ab

