— No hay más que hacer, se ha regado demasiado y no vale la pena seguir con el tratamiento, lo siento.— — Lo sé fue mi decisión y no te culpo, tranquila, hiciste todo lo que estuvo a tu alcance. De verdad crees que las quimio hubiesen ayudado?— — No lo puedo garantizar, cada caso es único y la enfermedad no actúa igual en todos.— con tristeza en sus ojos miro a la señora. — Disfruta tu familia el tiempo que tengas y vive al máximo.— ambas se tomaron de las manos, llevaban tiempo en esta lucha secreta para que nadie se enterara pues ella no queria hacer sufrir a su hija con su enfermedad. Es por eso que había tomado los tratamientos menos invasivos para tener los menos efectos secundarios posibles, cosa que fue contraproducente hasta cierto punto, ahora se daba cuenta. Pero iba a tomar

