— Mauro no me puedo casar contigo, lo siento, yo… yo estoy enamorada de otra persona. Mira no me mires así, no fue planeado. Nuestra relación, tienes que admitir, que ha cambiado mucho.— El estaba asombrado de que ella hablaba las líneas que él había estado analizando desde hace tanto y no se atrevía a decir. Ella sentía lo mismo que él y ninguno dijo nada, por eso ahora estaban en este enredo que dejaron crecer como una bola de nieve. — Sofía, tranquila yo no te estoy recriminando con la mirada, mas bien estoy asombrado. Pienso igual que tu y tampoco me siento cómodo con todo nuestro compromiso. Quieres terminar, es eso?— Ella asintió y lo miro apenada, pero era lo correcto. Nunca debió dejar que esto creciera tanto, analizando bien el asunto. — De verdad lamento haber dejado

