— jajajaja me diste tremendo susto— ambos se carcajeaban de la situación. Cuando termino de atender los elegantes clientes Pía fue con Lud por un café para poder hablar más tranquilos de su idea al ver a Sienna y ponerse al dia. El padre de Lud le había dicho que fueran tranquilos que el esperaría en el Lobby del atelier sentado a lo que ellos resolvían su asunto. El no pudo escuchar la aclaración del asunto pues cuando Pía regreso simplemente comenzó a atender su pedido sin hablar del tema y la preocupación que aquejaba a Lud. — Pues puedes estar tranquilo, no haz dejado una chica embarazada por ahí.— se reía ella de la idea del joven. — Es encantadora la verdad no me habría molestado. Es igual de hermosa que su madre.— la miró sugerente y con un tono coqueto que no paso desapercib

