Bueno ya tengo las maletas listas en la puerta y espero que llegue Elena que es quien me llevará al aeropuerto. Después de quince minutos llega y nos vamos para comenzar mi nueva aventura! Estoy super emocionada con esto, y tengo un cosquilleo en mi estomago que voy a interpretar como ilusión por lo desconocido. Es interesante salir conocer gente nueva y compartir con desconocidos que tal vez tengan gustos en comùn contigo. Mi amiga va callada y eso es raro en ella. La observo y se ve como retraída.
— Elena, estas bien? Te veo ausente—
— Pía es la inquietud que me causa esto, nunca nos hemos separado tanto tiempo, aparte siempre nos consultamos todo y esta vez tú tomaste la decisión sin ni siquiera mencionarme nada.— la escucho atenta, pensé que era algún issue con sus marchantes pero es preocupación por mi.
—Relájate, porque están todos tan paranoicos con este viaje? Son solo vacaciones y ya les dije mis razones. No te sientas mal. Siempre serás mi hermana y voy a seguir contando contigo mi amoreeee!!— Pero que les pasa porque están tan necios con lo mismo.
—Es que tengo un presentimiento con todo esto. Como si algo te fuera a pasar. Prométeme que me vas a llamar todos los días o sino me vas a tener como una ladilla llamando cada hora.— me mira con ojos entrecerrados y acusadores mientras conduce e intercala la mirada entre yo y el frente.
—Prometido— alzo mi mano derecha como haciendo un juramento para que me deje ya en paz.
Llegamos a nuestro destino y me ayuda con el equipaje para juntas caminar al mostrador y poder registrar las maletas. Santo padre tres maletas y una de mano! Esto de ser Diva es una cosa cara! Pues solo una saldrá gratis, las demás tendré que pagarlas. Nos abrazamos para despedirnos y acuna mi rostro entre sus manos para mirarme como si fuera una niña.
— Si me necesitas me llamas e ire a rescatarte y pagar tu fianza—. Dice muy seria.
— No seas necia! Tonta!— Pongo los ojos en blanco por su broma y ella ríe. — No ya en serio, cuídate y si necesitas algo me llamas, si?— volvemos a abrazarnos y sale de allí.
Bueno ya registradas mis maletas, y con mi boleto en mano camino para pasar al punto de cotejo. Dejo mis cosas y entrego mi pasaporte al oficial, que por cierto es un papasito. Lastima que tenga tan mala cara, me mira y vuelve a mirar mi pasaporte, no debí hacerme ese puto flequillo en ese momento ahora ando con esa identificación por varios años y me veo horrendAAAAA!! Que mal! Me reprendo mentalmente. El me entrega mis documentos y continuo. Aún no han llamado el número de vuelo, así que me siento a esperar frente a la puerta. Saco mi teléfono movil y comienzo a husmear en las redes la vida ajena. Esto es todo un evento, las super parejas perfectas y toda esa sarta de estupideces que comentan del amor. Luego de unos cuantos minutos llega una chica con un bebé y se sienta frente a mi, la observo detenidamente en lo que hace; saca todo para amamantar al bebé. Debe tener varios meses, al menos seis, se ve grande y fuerte de hecho muy hermoso. Será madre soltera, no se ve mas nadie con ella. Esta tranquila con la manta que se puso para lactar a su pequeño y él come feliz de la vida. Es todo muy bonito pero que va eso no es para mi, en lo absoluto, ese asunto se ve complicado y que toma tiempo. Al rato un chico llega con unos paquetes y bandejas de comida, al parecer su pareja o esposo no se, ella ha terminado y el carga a su retoño, supongo, y la ayuda para que ella pueda comer. Se ven compenetrados y cariñosos. Salgo de mi encandilamiento cuando escucho el joven hablar por el micrófono anunciando que podemos abordar.
Entramos y nos acomodamos. Trato de acomodar mi equipaje arriba, se me dificulta el asunto y una fuerte y grande mano empuja por sobre mi cabeza para ayudarme a meter la pequeña maleta. Volteo y lo miro es un hombre joven y guapo, bastante alto, claro que a mi lado todo el mundo se ve alto.
—Gracias por la ayuda— le agradezco su gesto.
— No es nada, parece que la maleta se negaba a seguir tus instrucciones— me dice con una pequeña sonrisa en sus labios.
— Si esto de la estatura a veces juega en contra— El se carcajea me mira divertido.
—Soy Ludovico un placer— Extiende su mano al presentarse.
—Pía un gusto— le contesto tomando su mano para saludarlo. Me detalla y sonríe.
—Cual es tu asiento?— me pregunta de repente.
— El 14B — contesto su pregunta y el sonríe ampliamente para luego decir…
—El mío es el 14A parece que estamos juntos, espero no abrumarte soy muy parlanchín!— dice un poco apenado. Tal vez tengo cara de poker, a veces me pasa y no me doy cuenta, no es algo que pueda controlar, mi cara me delata. Pero realmente ahora mismo él no me molesta, me parece agradable.
—Oye no me molestas! Así el viaje se hará mas entretenido y corto— le muestro una sonrisa sincera.
Nos sentamos en nuestros lugares y comenzamos a conocernos. Es gracioso y me mantiene atenta a las historias que cuenta. Según entiendo viene por negocios, pues trabaja con su padre “adoptivo” en la empresa que le dejo su padre biológico. Al parecer cuando murió dejo de albacea al que él llama su padre “adoptivo”, era su mano derecha en los negocios y un buen amigo por eso se hizo cargo de todos los negocios hasta que el heredero creciera e igualmente lo crió, pues el era muy chico cuando quedo huérfano de padre. Me explico que su madre había muerto dando a luz así que nunca la conoció.
—Y cuéntame algo de ti Pía— Me miraba con ojos expectantes. Comencé a relatar mi vida como si de una película se tratase. Era muy pasional al hablar de lo que hacía, me extasiaba en una burbuja en la que solo existían mis creaciones. El me miraba maravillado, al parecer nunca le interesó el mundo del diseño de moda y mucho menos las pasarelas. Me realizaba todo tipo de preguntas como si fuese un niño que recién descubría un nuevo juguete o imaginaba algo por primera vez. El tiempo, tal como lo pensé se nos fue volando literalmente, porque estábamos en un avión. Aterrizamos, dieron los anuncios pertinentes y nos dispusimos a bajar.
—Donde te hospedaras— preguntó muy curioso y algo avergonzado, supongo que no quería sonar acosador.
— Pues me hospedare en el Hotel Guelfa y tu?— conteste y devolví la misma pregunta.
— En el Grand Hotel Adriatico— contesto con los ojos traviesos como si hubiese leído interés en mi interrogante. La realidad es que quise ser amable. Busco en su movil algo y luego me miro sonriente.
—Mira están bastante cerca Pía parece que nos podremos ver para algún almuerzo o salir a cenar, claro si te agrada la idea, no sé si quieres—
Deja la pregunta abierta para ver mi reacción a ese plan, y la verdad es que no es mala idea después de todo.
— Claro Lud claro que me parece, yo vine a pasarla bien, hacer nuevos amigos y experiencias— cuando analizo eso último creo que no me expresé bien, él tiene una mirada un poco devoradora y oscura que no tenía antes. Ay Dios en que me ando metiendo acabando de llegar!
Por fin llegamos a recoger el equipaje, cosa que agradezco para aligerar el ambiente. Una vez tengo el mío le digo que buscaré un taxi y el parece no querer dejarme ir aún.
— Oye podemos compartirlo, te parece?— pregunta y que puedo decir el chico no me desagrada y además ha sido muy ameno el viaje junto a él.
— Claro, vamos!— contestó pues no quiero sonar grosera.
Alza su mano y hace señas a un taxista que acaba de dejar a unas chicas. El auto avanza hacia nosotros y nos ayuda con las maletas. Nos vamos, estamos observando por las ventanillas del auto mientras salimos a la avenida. La vegetación es hermosa aquí, colorida y con flores. Me agrada y bajo un poco el cristal para sentir el aire rebotar en mi rostro, cierro los ojos por espontaneidad. Disfrutando del paseo, compartimos banalidades durante el trayecto, el auto se detiene y veo el hotel igual al de la foto de internet. Se que es el mío.
— Bueno es mi hotel— digo mirándole — Ha sido un placer conocerte Lud, en serio la pase muy bien en el vuelo contigo— él me mira soriente.
— Hey eso suena a que no me quieres volver a ver— dice burlón.
— Ay claro que no! Si ya dijimos que nos podemos comunicar para hacer algún plan!— contesto con fingida ofensa. — Mira aquí te anote mi numero de celular, me llamas cuando ya estes desocupado, tu viniste a trabajar así que no te voy a importunar con llamadas, mejor lo haces tú— agarra el papel y me acerca su otra mano al rostro me atrae hacia él y planta un beso en mi mejilla. Le sonrió y salgo de auto. Ya el taxista tiene mis maletas fuera, le agradezco, le entrego una propina ya que Lud se ha negado a que aporte a el pago del taxi. Me encamino a la entrada del hotel y un maletero sale a ayudarme muy amablemente con el equipaje. Voy hago el registro rápidamente gracias a que ya había pagado todo cuando hice mi reserva. El caballero es muy amable un señor rechoncho y algo calvo, debería de estar retirado según mi juicio pero allá cada quien. Es un hotel mediano a pequeño muy acogedor y familiar. Sus puertas de madera que lo hacen ver antiguo y sus muebles victorianos en el lobby, en las mesas hermosos floreros de cristal con flores blancas, rosa y amarillas, y el mostrador también es en madera y algo clásico pero muy bonito. Las paredes tienen colores suaves un azul algo grisáceo y otras en un crema arenoso. Las paredes de las escaleras tiene tonos rosados. Al fin en la puerta del cuarto, es color hueso, miro la llave contrario a lo que los hoteles de hoy día ofrecen es una llave antigua de barriga color bronce y con dos dientes. La introduzco en el pequeño agujero de la puerta y giro, agarro la perilla y abro. Mis ojos quedan maravillados, es una habitación modesta pero la vista aaahhhh la vista, esto es la dolce vita!! Es espectacular la vista del Duomo y las plazas!! Los techos color terracota es una vision de ensueño. Busco mi teléfono y comienzo a grabar y tirar varias fotografías. Posteo una en mi historia y comienza a llegar los corazones, me alegra y suelto movil en la cama. Busco mi maleta para buscar algo de ropa y mis útiles de aseo. Me comienzo a desvestir sin cerrar las cortinas, porque no me pienso preocupar por si alguien me ve, yo vine a disfrutar de la vista y de todo lo que Florencia me ofrezca y me importa un p**o que me vean desde otro edificio. Me adentro al baño es color blanco y gris, las losas son marmoleadas y el espejo tiene el borde n***o las losas del área del lavamanos son gris pequeñas la puerta de la ducha es de cristal tiene unas tablillas a lado de la ducha con toallas blancas. Pienso en que haré esta noche, por ahora me voy a vestir y buscaré algún lugar donde comer. Ya luego en donde pasarla rico hoy. La noche traerá lo que tenga que traer.