— Ya se estabiliza doctor Meyer esta bajando. Creo que ha funcionado.— Las enfermeras junto al Doctor Meyer y un cardiólogo que no recuerdo el nombre trataban de salvar a mi vida o eso parecía. Sentía que el dolor de pecho me iba a terminar de llevar. Pero aun así seguí caminando en aquella nada blanca y de pronto… — Mamá, que haces aquí?— Mire a mi madre, ella estaba al final del pasillo, como si me esperara y quisiera hablar conmigo. Caminé a paso firme hacía ese largo trecho que llevaba a un hermosa cascada de un agua tan cristalina que nunca ví cosa parecida. Ella sonrió y me abrazó, fue un abrazo ansioso, como si hace mucho lo esperara. Luego tomó mi mano y caminamos hacia una vereda llena de plantas cerca del agua. Me miraba con una adoración que hace mucho no disfrutaba.

