Tanto que había deseado sentirlo, me estaba haciendo perder la cabeza en ese pequeño espacio caliente, donde a manos nos bajaban las gotas de sudor y nuestros estaban salados. Todo había sido de rapidez, pero el tamaño de su m*****o me había hecho alucinar y mucho más en mi interior, mientras subía y bajaba a mi velocidad. Encendía más mi sistema que besara la zona más sensible de mi cuerpo mientras que disfrutaba de él, cada vez subiendo la velocidad viendo las estrellas a lo lejos. Me apretó de la cintura y mordió mi clavícula fuerte, como si de ese modo me dejase notar que había terminado en mi interior y eso me enloqueció, ya que había logrado complacer a ese hombre y no tardé en venirme también, tomándolo del cuello. Respiré con pesadez, cansada y con las piernas temblando. Po

