Días después. JULIETA —Daniel… —murmuro, recordando lo sucedido hace unos días. No es propio de mí sentir este tipo de emociones, no es algo que me permita. Pero la realidad es innegable: él lo único que ha hecho es ayudarme. Los estudiantes se arremolinaron a nuestro alrededor, susurros y miradas inquietas llenando el aire mientras la sangre manchaba el suelo. El murmullo solo se apagó cuando, finalmente, la ambulancia llegó para recogerlo. Lo acompañé al hospital. El diagnóstico fue brutal: conmoción cerebral, múltiples fracturas en la mandíbula, pómulo y nariz. Apenas podía reconocer su rostro bajo la hinchazón y los vendajes. Jamás imaginé que las cosas llegarían tan lejos. Esquivel no es solo un hombre peligroso, es la personificación del caos contenido, una bomba de tiempo espe

