Cuando la veo irse, mi corazón se siente dividido porque una parte de mi quiere ir tras ella y llevarla a casa. Pero otra parte sabe que es importante hablar bien con Lucian y no seguir divagando como hemos hecho hoy. -Amigo, se nota que te mueres por dejarme e ir con ella... Así que si quieres, puedes ir. No me molestaré porque llevamos aquí dos horas hablando banalidades cuando es más que evidente que sólo quieres estar con ella.- Me dice en tono serio. -No amigo, si quisiera ir con ella pero tienes razón. Necesito tu consejo respecto a ella...- le digo y sé que es momento de ponerme serio por fin. -¿Qué pasa? ¿Te dijo que está embarazada? ¿Quiere casarse? ¿Por eso la tienes aquí?- Uf... embarazada... Eso sería más de lo que yo podría manejar. Además, sólo pasó ese día. ¿Cuál sería la

