Devora Luego de que Katherine se fue, todo se hizo silencioso. Caminé rendida de regreso al departamento. Joe y Rita insistieron en que hablara con ellos y hallaron el modo de turnarse para pararse en mi puerta y golpear cada una hora. A los dos primeros intentos les dije que lo dejaran, que no abriría, pero siguieron insistiendo. Yo seguí ignorándolos. Me quedé sentada en el suelo, solo pensando en todo y luego lloré en silencio hasta que me dormí ahí, con Grey de almohada y Pirata de cobertor. Era extraño como todo volvió a ser como antes: el silencio, las pesadillas y la soledad. Era más extraño pensar en que solía estar cómoda con eso y ahora no podía volver a manejarlo. Al día siguiente e
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