Katherine Mi madre. No quería creerle a Devora, pero, aun así, me volteé lentamente para mirar si era cierto ¡Y lo era! Estaba ahí de pie, junto a la salida de emergencia, abrazando su bolso de mano y no solo pareciendo fuera de lugar, sino que de planeta. Cuando su mirada abandonó a Devora y se puso en mi sentí que me congelaba. Al verla secarse las lágrimas con el dorso de su mano intenté acercarme, pero con la misma velocidad retrocedió y salió del bar. —Ve Katherine. Te alcanzaré. Devora besó mi frente y caminó a la barra para advertirle a Rita que probablemente deberíamos irnos. No pensé mucho en sus planes ni en los míos, solo seguí a mamá sin tener una idea clara de lo que diría al a

