Katherine Teresa estaba a mi lado luciendo su mejor estilo de ninja y esperando mis indicaciones. Yo la miraba de reojo pensando en las razones por las cuales todos nos vestíamos de n***o antes de hacer algo que sabíamos que estaba mal. No importaba la respuesta porque ya estábamos ahí y ya no había vuelta atrás. Bueno, de hecho, si la había, pero habíamos viajado casi media hora para llegar. Sería bencina desperdiciada. —Es increíble que estemos haciendo esto—Teresa se quitó sus enormes gafas negras y se asomó por la ventana—. Devora estará jodidamente enojada, como un demonio. Yo lo estaría. —No lo estará—me levantó una ceja y lo consideré—. Y si lo está, se cómo controlar las cosas ¿Entendido

