Capítulo 8

1540 Palabras
Capítulo 4: Entrevista incómoda. Parte II Gemma Stone. —¡Gemma, es un placer tenerte con nosotros! —exclama extasiada—. Nos hace muy feliz que una mujer muy emprendedora y de las más conocida en la industria sea nuestra cara en la portada de este año, y no solo eso… ¡Por segundo año consecutivo! ¿Cómo te sientes al respecto? ¡Cuéntanos! Le sonrío halagada por todo lo que dijo de mí, me acomodo un mechón inexistente de mi cabello detrás de mí oreja, sabiendo que todo mi cabello está recogido perfectamente, pero suelo hacer ese gesto cuando estoy nerviosa, a pesar que no es la primera vez que hago una entrevista. No sé por qué esta entrevista me tiene tan nerviosa… —El placer es mío —le dije sin dejar de sonreír—. Sinceramente me sorprendió mucho cuando me llamaron para decirme que querían que fuera por segunda vez cara de su portada. Me siento muy feliz de estar aquí, de ser esas voces que alzan a las mujeres. »Llevo años trabajando en esto, es algo que realmente no quiero dejar —continuo diciendo honestamente—. Amo mi trabajo, y ser cara de una portada muy famosa, es donde te pones a pensar… ¿Realmente soy yo? »Siempre lo vemos tan irreal, porque nunca pensamos que estaríamos donde estamos en estos momentos. Había soñado esto por muchos años, y hacerlo por segundo año es… ¡Magnifico! —Exclamo tan contenta—. Lo mejor es una de las primeras cosas que te entrega la vida, lo demás está por venir, solo hay que confiar en nosotros mismo y ser muy pacientes con ello. Ella asiente estando de acuerdo conmigo, se acomoda en su asiento. —¿Qué piensas de este lugar? —pregunta señalando la estancia. El lugar es maravilloso, es un lugar aislado de lo urbano que resulta ser New York, esto es como una especie de campo rodeado de muchas flores, haciendo que el sol le otorgue un lugar reconfortante. —Esto parece muy irreal, mágico —le confieso mirando hacia la ventana, donde se encuentran las flores que las ilumina el sol—. Cuando me pasaron las fotos, dudaba que una casa así pertenezca a un lugar como lo es New York. —Esta casa ha sido cuidada y reservada como lugar privado, hay mucha historia, por eso siempre se mantiene lo que tiene historia, no dejar que se derrumbe —cuenta segura y eso llama mi atención. Ella sigue contándome cosas de esta casa, y después prosigue con las preguntas sobre mi trabajo, y de mis inicios en la carrera del modelaje. No dejo de pensar en ello por un buen rato. Mi corazón no deja de latir rápido por lo que ha dicho, fue como tocar la herida que está muy reciente. Aunque ella desconoce mi situación con Connor, no puede asemejar nuestra situación con lo que acaba de decir. Tiene mucho sentido, se relaciona a lo que tuve con Connor. Construimos un hogar, lo moldeamos a nuestro gusto, lo hicimos nuestro, hubo amor, felicidad, seguridad, de todo un poco, y como siempre, en los hogares hay grietas, siempre estuvo ahí, pero la ignoramos completamente, y simplemente se derrumbó, gracias a las mentiras y engaños. Porque en las relaciones no deben de haber mentiras, pero siempre las hay… —Nos enteramos que estás saliendo con el exitoso y multimillonario Connor Jones, ¿es eso verdad? —pregunta con sumo interés, tomando una postura de total atención. Mi corazón dio un vuelco, y no tengo escapatoria. La entrevista está siendo documentada y no puedo hacer como lo hice esa noche en la pasarela, tampoco puedo quedarme callada o ignorar la pregunta porque daré mucho que decir con ello y mi silencio lo tomaran como respuesta. Tomo una postura firme, y la miro preparada. —No es verdad. Niego varias veces, ella frunce el ceño. —¿En serio, Gemma? —Inquiere sin estar convencida con mi respuesta—. Tu pasarela fue grabada, la confesión de amor de Connor para ti es muy linda. ¿Cómo te sentiste con ello? De solo imaginar que un hombre como Jones se confiesa a mí, lo acepto de inmediato. Sonrío tensamente, y sigo mirándola. —Lamento decepcionarte y decepcionarlos, pero eso solo fue marketing, realmente eso no fue verdad —dije triste. Deseo que lo que estoy diciendo sea verdad—. Solo fue para conseguir más ventas en su empresa por la nueva colección que sacó Connor. Frunce el ceño. —Pero pareció real, los sentimientos se sintieron reales… —No lo fueron —aseguro—. Realmente pido disculpas por ello —hablo apenada e incómoda—. No pretendíamos que eso sería un gran escándalo. —¿Connor no está casado con la modelo Dakota Milles? —cuestiona confundida. Un nudo se forma en mi garganta al recordar que Connor no solo tiene pareja, sino que también se encuentra casado con ella. —Y lo está —afirmo—. Él es feliz con su matrimonio, espero que lo sigan siendo. Les deseo lo mejor. Mentiras, y más mentiras. —¿Son amigos o solo socios de trabajo? —inquiere interesada en el tema. —Somos amigos —le respondo. Y si que fuimos muy buenos amigos… —A pesar que Connor está con Dakota —comienza diciendo—, tú y él hacen bonita pareja, sentí mucha química en los dos, y eso es especial. Se le vio muy feliz al verte. Comienzo a reír triste disimulando el dolor que tengo en el pecho. —Es lindo saber eso, pero solo somos amigos, no más. Respeto su matrimonio. Ni siquiera hablamos, y la desesperación de las mentiras se está apoderando de mí. —Nos pone triste esa noticia… —dice afligida y con una mano en su pecho—. ¡No descartaremos una posible relación entre ambos en un futuro! Solo espero que ella realmente no esté diciendo eso, pero lo afirma mirando hacia la cámara muy feliz. Yo solo intento mantener una postura correcta ante la situación, trato de no desmoronarme en ese lugar, y menos frente a una cámara. Tener esa ética de modelo que siempre me ha representado. No pienso confundir en estos momentos mi vida personal con la profesional. Claramente me veo muy afectada por todo, y lo disimulo muy bien, está muy reciente, y dar respuestas de mentira sobre ello me ha salvado y afectado más de lo que pienso. Pero no estoy siendo totalmente honesta. Creía que me preguntaría cualquier cosa, pero no de Connor, de él no. Me tomó de sorpresa, desprevenida esas preguntas. Intento pensar en otras cosas, pero es en vano, no dejo de pensar lo de hace rato. Quiero llorar. No me permito hacerlo enfrente de ella, simplemente trago mi nudo y hago el intento de estar bien, en que nada ha ocurrido, cuando por dentro estoy hecha trizas. Seguimos nuevamente con las preguntas, olvidándonos totalmente del tema de Connor y dando inicio a otro. Me siento aliviada y agradecida por ello. La entrevistadora avisa que ya estamos llegando al final de la entrevista. —Gemma, esta fue una entrevista muy interesante —confiesa complacida—. Gracias por estar aquí. —Gracias a ustedes por darme el honor de ser la cara en su portada por segundo año consecutivo —sonrío. Le agradezco a cada uno con una sonrisa enorme, la emoción y agradecimiento es grande. —Que sigas teniendo muchos éxitos, te lo mereces. Asiento nuevamente por sus buenos deseos. —Antes de de finalizar… —mira hacia la cámara y luego a mí—. Algo que quisieras acotar o aconsejar para las personas que verán esto. Suspiro, realmente tengo mucho que decir, pero lo que pienso, es lo que debo de decir, siento que este es el momento de usar el consejo y diálogo que me he estado reservando por mucho tiempo. Miro hacia la cámara, tomo una postura seria y correcta, me relamo los labios antes de hablar. —Nunca dependan de nadie. No importa si esa persona es lo mejor que le hayas pasado en su vida —comienzo diciendo—. Nunca sabemos cuándo esa persona deja de estar para nosotros. Simplemente no lo hagan. Si un lugar no es para ustedes no se esfuercen en hacerlo suyo, esa persona se los dará y se los hará saber, siempre elijan su paz mental si no es así. No mendiguen nada. »Desgastan su vida haciéndolo, creyendo tener el mundo en tus manos porque esa persona te lo ha ofrecido, y sinceramente no tienes nada. »Todo puede llegar a ser pasajero, solo tienen que estar seguros de una cosa… Asiento. —No lo hagan oficial hasta que no sea seguro. Conozcan, disfruten, diviértanse, pero no se aferren, no dependan y no pretendan darle las llaves de su vida a una persona aventurera que solo apenas saben su nombre… »De eso estamos seguros en esta vida… nunca terminamos de conocer a una persona realmente, hasta que cierra tu puerta para abrir una mejor y botar las llaves de tu vida, olvidando que una vez, ese fue su hogar y su lugar seguro. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR