—Está más que perfecto. Erik dio vuelta por todo el lugar viendo a su alrededor. Había venido a ayudarme a organizar algunas cosas, se había ofrecido para compensar su ausencia esta semana. No me importaba mucho, era consciente de que, aunque seamos pareja no tenemos que estar todo el tiempo juntos, y que él, al igual que yo tiene una vida aparte, y sea lo quesea que anduviese haciendo, le daría su espacio para evitar más mentiras como la de la vez pasada. Lo observe sacar las cortinas de su empaque y ponerla en la ventana, la verdad tenía otra idea en mente, pero lo que él hizo había quedado mucho mejor. Yo por otro lado ponía las flores decorativas en las jarras, Erik las había elegido, eran de color blanco, difícil se me hacía en no pensar en él. Acaricie los pétalos con los dedos,

