Esa tarde para Claire pasó muy lentamente, Mike se había regresado a New York; ella había quedado llena de confusión, antes tenía muy claro lo que hablaría con la persona de la tercera llamada, pero ahora necesitaba organizar sus pensamientos y sus sentimientos para saber cómo manejaría su vida de hoy en adelante. Ya cuando fue a casa no podía dormir, pensó una y otra vez lo que le esperaba al día siguiente, eran casi las dos de la mañana cuando logró aplacar sus pensamientos y conciliar el sueño, esa mañana se levantó llena de expectativas; se vistió con un conjunto fresco de pantalón, era verano y podía aprovechar para lucir sus prendas frescas. Claire siempre había sido de hermosa figura y aunque ya había cumplido cincuenta años, aún conservaba su cintura estrecha y unas caderas redo

