—¡Ponte el jodido preservativo ya! Sobrecogido porque ella hubiera claudicado, replicó: —No... no... no... A mí las órdenes no me van, muñequita. Además, estoy esperando a alguien. Divertida, ______ se tocó una ceja. —Creo que tu acompañante tardará un poquito en llegar. Asombrado por sus palabras, Tom lo interrogó frunciendo el cejo: —¿Qué has hecho con Kristel? _______ se encogió de hombros, pensó en lo que Carl y otro hombre estaban haciendo con ésta en uno de los baños de las taquillas y dijo: —Yo nada. Sólo sé que tardará porque lo está pasando muy bien en las taquillas, con dos tipos muy... muy... morbosos. Al ver su gesto travieso, él sonrió y deseoso de entrar en el juego de ella, no lo dudó y no desaprovechó la ocasión. Cogió el preservativo que flotaba en el agua y,

