capitulo 4

280 Palabras
—Creo que mi trabajo contigo ha terminado. Ahora estas tan bueno que hasta tu exmujer te pediría matrimonio de nuevo. Dijo Mia echándose a reír. Tenía a Mia pegada a mí y una teta suya rozaba mi brazo constantemente, ese simple gesto sin malicia me estaba excitando, hacía más de ocho meses que no follaba y solo me había hecho un par de penosas pajas. Mi vista no podía apartarse de su espléndido escote y de esa teta que se rozaba y ya empezaba a intuirse su pezón sobre la tela. Comenzaba a ponerme nervioso ya que no podía controlar mi erección y se iba a notar demasiado en mis pantalones, a poco que mirase ella vería mi tienda de campaña y de seguro se produciría un momento incómodo. —Emm…Mia ya que hemos terminado de recuperar al Samuel que yo conocía, ¿Me dejarías invitarte a cenar? Sin tu ayuda esto no hubiese sido posible. —No soy muy dada a socializar con mis clientes, dijo Miaa mirando por un milisegundo a mi abultada entrepierna, pero contigo haré una excepción, quiero presumir de mi "creación" dijo Mia... Poco antes de media noche entrábamos de nuevo en mi casa después de cenar, besándonos enfurecidos y con nuestras manos recorriendo nuestros cuerpos. Mia me llevó a mi dormitorio y nos desnudamos mutuamente. Por fin pude ver el exuberante cuerpo de esa joven sin ropa y casi me corro nada más verla. Cuando me tuvo desnudo delante de ella admiró la polla que tenía, casi veinte centímetros de rabo con un diámetro de seis centímetros. Estaba circuncidado con lo que mi glande aparecía amoratado y mi polla durísima, llena de venas.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR