El domingo lo pasé en mi habitación, sinceramente no me sentía del todo bien y estaba empezando a tener síntomas de gripe. ¡¡Maldita lluvia!! Zoe estuvo toda la mañana conmigo, vimos una película y dimos nuestros puntos de vista; ahora parece que todo el drama Harrison/Zoe va acabando o al menos no me envuelven en ellos. Ella salió a medio día directo a una cita con un chico que conoció en línea, a pesar de mis advertencias, no quiso escucharme, es tan terca pero muy dulce cuando esta de buenas. Me envuelvo en la cobija y empiezo o más bien, continuó leyendo Orgullo y Prejuicio hasta que un golpe en la puerta me saca del lugar al que me llevan los libros. Abro la puerta pero no hay nadie. Serán cabrones si creen que me asustan. Bajo la vista al suelo y veo un sobre. No dice de

