-Hey....-me dice Zoe cuando entro en la habitación empapada hasta el alma.-hace rato no te veía. -Estaba en la biblioteca.-digo sonriendo. Trato de calmar a mi odioso corazón que en secreto protesta por su ausencia -¿Segura?. -pregunta levantando una ceja. -Muy segura. -sé que debería decirle y disculparme por haber hecho un mar en una gota de agua pero en ese momento no me agradaba nada Harrison, sus manías por envolverme en disputas familiares me estaba poniendo nerviosa y malhumorada pero en poco tiempo algo cambió, algo que me quema y me atrae a él como imán. Mi subconsciente protesta constantemente que debo parar de sentir esto, que él no es bueno y que solo consumirá cada parte de mi ser. -¿Oye me escuchas? -Ah, perdona. Andaba en otro mundo. -Sí, lo noto. ¿Estás bien?

