55 En los momentos de tensión, en los momentos críticos, difíciles, se recupera la naturalidad. Se aminora el autocontrol, se dejan filtrar las emociones, a veces también las facciones de la cara adoptan expresiones inhabituales. «Un buen designer está en condiciones de transmitir a su creación el control casi total de la sensibilidad profunda. Si os fijáis bien, tenemos pocos modos para transformarnos de profesionales seguros, amantes constantes, maridos o mujeres devotos, en monigotes presa de tics, fruncimientos, muecas, rubores, arrugamientos y otras formas de mímica facial absolutamente involuntarias, debidas a músculos desconocidos que hacen lo que quieren, a arrugas de expresión situadas en puntos indebidos y otras perturbaciones similares, auténticas amenazas para nuestra dignida

