41 El pequeño Tommi estaba arrellanado en el sofá, mientras la televisión emitía unos dibujos animados aparentemente inocuos. Se trataba de una esponja llamada Bob que afirmaba cada dos por tres algo sobre la necesidad de un concepto y su contrario. La frase sonaba más o menos así: no existiría lo limpio, si no hubiera lo sucio. Parecía una apología de la necesidad de la basura para la existencia y la atribución de valor a su opuesto, es decir, la limpieza. Ampliando los términos del razonamiento, resultaría que la inocencia y la pureza sólo pueden existir como antítesis de la indecencia y la abyección. El mensaje llegaba a Tommi de forma bastante diferente: lavarse, sí, pero sin exagerar. Por eso, esos dibujos animados contaban con su más absoluta aprobación. Alguien intentó abrir la pu

