Capitulo 64

1349 Palabras

Theo Tenerla ahí… dormida a mi lado, aunque fuera de esa forma torpe y cuidadosa que imponían los tubos, las vendas y el dolor, me hacía sentir más vivo que cualquier latido marcado por las máquinas. Theo, respira, me dije mentalmente cuando sentí un enorme nudo en mi pecho, pero ¿cómo hacerlo cuando Adriana estaba tan cerca y el mundo acababa de cambiar para siempre? La miré sin pudor, como si necesitara memorizar cada rasgo suyo, el modo en que su respiración por fin era tranquila, cómo sus dedos seguían aferrados a los míos como si temiera que desapareciera si me soltaba. Y entonces mi mirada bajó, inevitablemente, a su vientre. Ahí estaba todo mundo, nuestro hijo. La idea me golpeó más fuerte que cualquier apuñalada, no fue miedo… fue una mezcla brutal de responsabilidad, amor y

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR