CAPÍTULO 3 Maquillada, cambiada y lista para iniciar la sesión de la cual sacaría un par de billetes. Estaba nerviosa, pero todo estaba saliendo a la perfección. Me encantaba ser el centro de atención, en el buen sentido (si es que tenía un buen sentido). Me había dado cuenta que aquello podría ser fácil y divertido. —Eso es Gray, me gusta, me gusta—me decía el fotógrafo, que tenía una camisa a cuadros y pantalones cortos, y un ánimo contagioso. Tenía un gran aro de luz enfocándome y estaba siendo fotografiada con un suelo y tela detrás de mí de color blanca. Tenía un vestido blanco y suelto que me llevaba a los tobillos. Los pies descalzos pisaban la helada cerámica en la cual, me veía reflejada. Creo que la intención era verme lo más angelada posible. Me habían dejado el cabello suel

