Capítulo cuatro

2033 Palabras

Capítulo 4 Tenía que admitir que escuchar una voz familiar era tan reconfortante como curativa. Me hizo bien, me hacía bien. Miranda lloraba detrás de su teléfono, congojada y con voz queda. Digamos que pude decirle algo luego de que se calmara en su totalidad. —Sí, soy yo —afirmé, mientras abría la puerta de mi apartamento. —¡Dónde estás!¡Te fuiste así, de la noche a la mañana!¡Te suicidaste!¡¿Sabes lo devastador que fue saber que te habías ido al mismísimo infierno?!¿Qué demonios se te cruzó por la cabeza, Ada?! —su grito era enfurecido, sacada de quicio. Me sentía como una niña regañada escuchándola. Dejé mi bolso sobre el recibidor y me saqué los zapatos, dejando mis pies descalzos sobre las baldosas negras. —Es muy difícil de explicar, Miranda —bufé. —¿¡QUÉ ES MUY DIFICIL DE EXP

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR