Acuesto a los niños, habíamos pasado dos días explorando y disfrutando de cada rincón del parque de diversiones, incluso mañana visitaríamos Magic Kingdom y luego visitaríamos Disney Studios, después de allí nos devolveríamos a Roma. Me hubiese gustado quedarme eternamente aquí pero es imposible. Me coloco la pijama enteriza que me compre, es rosa pastel y tiene orejas de oso. Apenas lo vi me enamore de el, así que ni siquiera quise ver el precio solo lo agarre y cerré mis ojos y lo compre, aunque Piero quería pagármelo yo me negué a ello. Salgo de la recamara y camino por la sala de la suite, Piero ve una película en la tele, así que yo me dispongo a buscar algo de comer. Mis tripitas gruñen como lobos feroces por lo que decido tomar de uno de los almacenes una bolsa de palomita

