Camino por las calles de roma, disfrutando de cada vista de cada maravilla que tiene esa ciudad, no hace media hora compre mi saga favorita de Cora Reilly no había tenido tiempo de salir por los nuevos libros que público, pero ya los tengo en mano y eso es lo importante. Cuando ya estaba más que decidida a volver, vi un local de tatuajes, ya tenía uno pequeño en la parte baja de mi espalda pero por alguna razón quería otro, uno más grande y llamativo, y uno pequeño que me recordara el infinito. Comprar libros me hacía bien, incluso leerlo me ayudaba a tranquilizarme pero mientras caminaba me di de cuenta que no siempre tengo que alterarme o sentirme recelosa por todo. Si las cosas se darán entre nosotros, nada ni nadie lo podrían evitar y si no, el mismo o incluso yo nos daremos la vuelta

