-¡Edy!... ¡Edy! – me sobresalto, miro a todos lados hasta que fijo mi mirada en Nani, quien me mira con su entre cejo fruncido- que demonios te ocurre- pregunta con extrañeza, no digo nada solo tomo de mi capuchino y le doy un mordisco grande a mi dona- que me estas ocultando- bebo otro sorbo de mi café con leche descremada y la miro. -No tengo nada, solo que… estoy un poquito pensativa con lo del libro. -Si claro, acaso crees que nací ayer- murmura, muerdo mi mejilla interna, fijo mi vista por el ventanal del local. -No naciste ayer pero nací primero que tu- respondo sin darle demasiada importancia. -Eso es cierto, pero si algo se aflige deverias contarme para ayudarte o por lo menos aconsejarte, para eso estamos las amigas ¡no! -Si… lo que pasa es que- hago una pausa,

