Allen. Salí de la bañera y me enrollé una toalla en mis caderas. Caminé hasta la cocina y me dispuse en hacer algo para comer, ya podía apreciar la luna salir y mi estómago rugía al no tener nada dentro de él. Encendí la estufa y me dispuse en hacer un bistec con papas. Escuché mi teléfono sonar y dejé que lo hiciera, no tenía ninguna llamada importante hoy. Tocaron a la puerta y me dispuse en ir hasta ella, arreglé mi toalla y abrí. Frente a mí se encontraba la chica de limpieza, sus ojos dieron a mi pecho y luego subió a mis ojos. ─Yo... he... vine a limpiar─. soltó. ─Tu uniforme me lo dice─. respondí y ella mostró una sonrisa. La dejé pasar y ella lo hizo junto a su carrito de limpieza, cerré la puerta y continué en la cocina. Mi teléfono volvió a sonar y me dispuse en ir por él.

