Hayden. Habían pasado prácticamente tres horas desde que la enfermera nos informó del estado de Cataleya. Ninguno se había dirigido nuevamente la palabra era como si volviéramos a ser los desconocidos que éramos anteriormente. Evan regresó con cuatro cafés en una bandeja, me tendió uno y lo recibí. ─Gracias─. respondí y él asistió. Le tendió uno a Scott y también lo recibió, pero como siempre Allen cumplía con su papel de ser el más frío y distante. Él no recibió el café y se alejó unos metros de nosotros No dejaba de darme la cabeza vueltas y pensar en que Cataleya podía dejar de ser esa chica que me gustaba. Sí, ella me gusta y demasiado. ─Hayden─. me llamó Scott y levanté la cabeza para dar con sus ojos. ─¿Sí? ─Tú que conoces más de estas cosas ya que serás doctor ¿Que probabil

