Nos despertamos sobresaltados, tocan ala puerta muy fuerte, Ayden se levanta y coge del armario un pantalón de pijama suyo, y yo me quedo vistiéndome. Los golpes son cada vez más fuertes.
- Ábreme, la puerta… - se escucha
Es Pedro, Ayden le abre la puerta y entra como si estuviera en su casa yo salgo de la habitación y viene directo así a mi y me agarra del cuello.
- Me pides tiempo, para acostarte con este franchute de mierda. – me grita en la cara
Ayden lo quita de un manotazo, y yo estoy toso asfixiada.
- Pedro, deje tus juegos, he recordado todo.
- Ese bebe es mío – dice gritando - me acosté con ella cuando te fuiste para Francia.
Ayden se ve confundido… pero Alex entra en mi casa.
-
No es verdad, ella no quiso nada con él, cuando la beso en el bar, no volvió a quedar más con él.
- Tu cállate zorra despechada – le grita Pedro a Alex.
- Sal de mi casa – grita Ayden.
- Esta no es tu casa. -en modo desafiante se sienta en el sillón – la única que me puede echar es mi peque… que bien nos lo pasamos el verano en la cala.
- Sal de mi casa, Pedro. – digo sin mirarlo.
- Ven siéntate aquí, recordemos lo del verano.
- Si nos lo pasamos bien en verano, pero de hace dos años, cuando ninguno de las dos teníamos parejas. El año pasado te deje claro que yo la tenía y no quería nada contigo. Sal de mi casa o llamo a la policía.
Pedro se va pero Alex esta llorando, no deja de llorar.
- Alex, ¿Qué ha pasado?
- Estoy embarazada Patri.
- Que me dices, vamos a ser madre juntas – le digo abrazando, pero ella sigue llorando desconsoladamente – quien es el padre Alex.
- Pedro. – y se pone a llorar mas fuerte. – lo siento Patri me enamore de el y no me dejaba decirte la verdad, me dijo que harían que abortara, que él no quería un hijo mío, sino el tuyo, y cuando tu perdiste la memoria, aprovecho la situación.
- Hay Alex, perdona por no haberme dado cuenta de esto.
Empiezo a sentir un fuerte dolor en la barriga, y tenemos que ir corriendo para el hospital, por el camino Ayden llama a su madre para que acerque a Chloe, sabemos que ella me tranquiliza.
Al llegar al hospital, me meten dentro enseguida, me ponen las correas, y el latido de mi bebe sigue fuerte, pero estoy teniendo contracciones muy seguidas y aun no esta preparado para salir.
Me ponen una medicina para parar las contracciones, Ayden monta un follón porque no dejan entrar a Chloe, por mas que el explica que ella ayudara a calmar, no la dejan pasar, las contracciones son muy fuertes, pero a la media hora de ponerme la medicina ya no me duelen y me quedo dormida.
Me despierto ya en la habitación, Chloe está ahí conmigo, y Ayden esta sentado en el sillón, mirando al techo.
- Te estoy dando muchos sustos últimamente – le digo susurrando, para no despertar a Chloe.
- Mi amor ya estás despierta – lo dice levantándome.
Me da un suave beso y coge a Chloe y la deja en el sillón. Se sienta al lado mío tiene cara de preocupación.
- Cariño, - traga saliva – no va bien, probablemente tengan que hacerte una cesárea. El bebe ha sufrido mucho. Vuestra vida esta en peligro, y si esperamos y vuelve a pasar, puede con alguno de los dos no sobreviva. – tiene los ojos llenos de lagrimas.
- Ayden, si en algún momento tienes que escoger, escoge al bebe, me has entendido.
- No podría vivir sin ti. – me dice sollozando.
- Escoge al bebe. – empiezan a saltar las maquinas.
- No te alteres, por favor. – coge a Chloe y vuelve a ponérmela al lado de la barriga.
Las enfermeras vienen corriendo, pero enseguida para las maquinas.
- La niña es un milagro – dice una enfermera sonriendo.
- Es mi milagro. – digo devolviéndole la sonrisa.
- Es nuestro milagro – dice Ayden con los ojos llenos de lágrimas.
El medico entra en la habitación corriendo, y ya nos avisa.
- No podremos seguir así mucho mas tiempo, tienen que tomar una decisión, el bebe es fuerte y si lo sacamos ya podrá sobrevivir, bebes mas pequeños han sobrevivido, pero dudo que si esperamos pueda pasar las horas del parto. Pero no sé si tu podrás pasar una cesarea, tienes una anemia muy grande, y puedes perder mucha sangre y morir.
- Hágame la cesárea doctor. – salve a mi bebe.
- No espere no. – grita Ayden.
- Bueno dejo que lo hablen, pero mañana por la mañana necesitaremos una respuesta, esperamos un parto natural y ponemos en riesgo el bebe, o hacemos cesárea y tu vida cogerá mucho peligro.
– sale de la habitación.
- Ayden, tenemos que salvarlo, no me hagas esto. – le suplico
- No podre vivir sin ti. Te necesito para respirar, Chloe, tu madre, Alex todos te necesitamos. – dice llorando.
- Pero es mi bebe no puedo sacrificarlo, no Ayden, mi bebe nacerá mañana.
Alex entra por la puerta, esta llorando y me abraza.
- Amiga, ¿como estas?
- Alex, mañana me hacen la cesárea, cuida a mi bebe Ayden te necesitara.
- No digas bobadas, tu estarás aquí para ayudarlo.
Mi madre también entra en la habitación, ya el medico la puso al día y entra llorando.
- Lo siento Patricia, pero no permitiré que te hagan una cesárea, cuando te pongas de parto yo estaré para salvar a mi nieto, pero no voy a perder a mi hija.
- Mama, no me hagas esto tu también, no puedo elegir mi vida antes que la de mi hijo, ya lo he decidido. Mañana nacerá tu nieto te necesito aquí mama.
Ayden se enfada como nunca, sale de la habitación dando voces, no quiere escuchar razones, afuera le tienen que dar unos calmantes.
su madre y Sophie han llegado, le escucho decir.
- No puede pasar lo mismo que con Marie, no lo voy a soportar mama, si ella se muere no.
- Todo saldrá bien, dios no nos puede castigar dos veces con lo mismo.
Le inyectan un calmante y se duerme, lo ponen a mi lado, por el momento mi bebe esta tranquilo, pero esta noche no dejan que Chloe se quede, me despido de ella, le cuento su cuento y le digo
- recuerda, nuestro cuento no tiene final. – ella es pequeña no entiende me da un abrazo y no quiero separarme de ella.
Cuando esta saliendo por la puerta con Sophie…
- Chloe – la llamo y ella se gira- siempre te querré, no lo olvides nunca.
- Hasta el infinito y más allá – me contesta ella.
- Y mucho más – y le tiro un beso volado.
Es pequeña y no entiende la situación, y lo prefiero.
Dos horas después Ayden se despierta, me suplica que no elija la cesárea, y empiezo a sentir muchos dolores, las contracciones no paran ni con la medicación y me meten en el quirófano para una cesárea de urgencia.
- Recuerda salva al bebe. – le digo cuando me llevan en camilla.
Ayden
No me lo puedo creer, la voy a perder, las horas son eternas, no sale nadie de ese quirófano, hasta que escucho un bebe llorar… ¿será el mío? La Madre de Patricia esta dentro para ayudar con el bebe es una buena pediatra y lo cuidare bien. Sale el medico
- Enhorabuena, su hijo ha nacido, sano, pesa solamente dos kilos pero es sano, y saldrá adelante.
- Y mi mujer, como esta mi mujer. – en su cara noto la mala noticia, me da vueltas y no me quiere contestar.- tiene que salvarla sin ella no podre vivir. – le digo llorando desesperado.