capítulo 13

1611 Palabras
- Su mujer, sigue viva, la hemos perdido durante unos segundos, pero la hemos recuperado, es fuerte, pero sigue en peligro, ha perdido muchísima sangre y le estamos haciendo transfusiones, la llevaremos a la UCI y esperaremos 24 horas, estas primeras horas son cruciales, si no despierta, puede que no lo haga nunca. Mejor vayan a casa y descansen. - Puedo ver a mi hijo. – cuando lo digo sacan la incubadora, es muy chiquitín. - Ayden es fuerte, se parece mucho a mi Patri. – me dice sonriendo Montse. - Y ¿Patri como esta, la has visto? - Patri, esta bien estuvo consciente hasta que salió el bebe, pero cuando sacamos la placenta perdió el sentido, mi niña es fuerte, saldrá de esta. – lo dice siendo optimista. La abrazo fuerte, y le doy las gracias. Sacan a Patricia por esa misma puerta a los pocos minutos, le doy un beso y le susurro que la necesito. Se me hace eternas las horas, no pasan, Sophie me ha llamado Chloe no ha dejado de llorar preguntando por Patricia, pero ella no ha sabido que contestarle. No se que decirle no dejo de preguntar si ha despertado, pero todavía nada, cuando me acerco a la enferma, ya me dice de lejos no se nada. Han pasado 20 horas y Patri sigue sin despertarse, los médicos dejaron de ser optimistas hace mucho y dicen que nos preparemos para lo peor. - Doctor, puedo traer a Chloe, quiero que se despida. – dice mi madre. - Mama no tiene que despedirse, ella se despertara. - Le doy permiso, hagan lo rápido – no creo que tarde mucho en pasar lo que no queremos. Lloro de rabia, tenia que haber esperado, no debería haber elegido la cesarea, hubiéramos tenido mas hijos mas adelante, no puedo vivir sin ella, Chloe llega media hora después con Sophie y yo entro con ella. Se ve dormida tan tranquila. Le agarro la mano y Chloe se acuesta a su lado. - Papi ya no esta su barriga. – me dice. - Tu hermanito ya nació, luego te llevo a verlo. Miro sus constantes y parece que se mueven, el medico me dice que son cosas mías, que ya con las horas que han pasado, no se volverá a despertar. Se llevan a Chloe ella no entiende porque Patricia no se despierta. Le doy un beso en la boca, y le hablo susurrando. - Cariño, venga despierta, tienes que conocer a nuestro campeón, es muy guapo, se parece tanto a ti, recuerdas el día que me conociste, me llamaste torpe, y si algo torpe si soy, te quise desde ese momento y te querré siempre, no me dejes solo por favor. Se me cae las lagrimas encima de su mano el medico me dice que debo salir de la habitacion, pero no quiero, quiero quedarme con ella, el me insiste y cuando me voy a levantar, ella me aprieta la mano. - Me ha apretado la mano. – digo gritando - Señor Williams, son imaginaciones suyas. Ella vuelve a apretarme la mano… - No le digo que me ha apretado la mano. El doctor va a examinarla y mira el monitor cerebral y empieza a llamar a todas las enfermeras, me sacan de la habitación sin decirme nada. Llevan mas de dos horas y no me dicen nada, he recogido este pasillo que creo que en algún momento abriré un agujero en el suelo. - Cariño para, nos estas poniendo nerviosas. – dice mi madre. - Mama, me agarro la mano, mama, va a salir, ella tiene que salir, ella es fuerte. - Veras que si – se levanta Montse y me da un abrazo – mi hija es muy fuerte. El medico sale, y los tres le atosigamos. - Tranquilos, ha recobrado la consciencia. Creemos que es un verdadero milagro. Señor Williams, pide verlo. Entro corriendo ala habitacion, veo a mi amor ahí acostada casi sin energías, me mira y me sonríe. - Lo hemos conseguido. – me dice. Me acerco a besarla. - Lo has conseguido, tenemos un niño guapísimo, es igual que tú, es fuerte, está sano, y tiene muchas ganas de conocer a su mama. - ¿Lo has podido coger? ¿le has contado los dedos de los pies y las manos, están todos, no hay ninguno de más? La enfermera la mira y se sonríe, yo la miro y solo me siento mas enamorado de esta mujer. Patricia Me despierto como de un sueño, hay mucha gente alrededor, lo ultimo que recuerdo es ver a mi bebe, es muy chiquitito, y ya no recuerdo nada más, escucho que dicen esto es un milagro. - Señora Robles, me escucha… - Si le escucho – digo aun soñolienta. - Su bebe esta bien, usted lleva en coma casi 24 horas. - ¿Dónde está Ayden? – se que estará muy preocupado, que estará cabreado conmigo, que estará molesto y enfadado. - No se preocupe ahora entra cuando la terminemos de revisar. Ayden entra en la habitacion, su cara es de cansancio y tristeza, su mirada azul esta caída y yo solo consigo decirle - Lo hemos conseguido. – le digo. El se acerca a besarme, sus besos me siguen sabiendo a menta y me dice. - Lo has conseguido, tenemos un niño guapísimo, es igual que tú, es fuerte, está sano, y tiene muchas ganas de conocer a su mama. - ¿Lo has podido coger? ¿le has contado los dedos de los pies y las manos, están todos, no hay ninguno de más? - he leído un articulo en una revista que dice que hay niños que nacen con más dedos. - Bueno no le he contado los dedos la verdad, el sigue en la incubadora, es muy pequeñito. - Lo sé, lo vi. Pero es guapísimo, y valió la pena el esfuerzo. - Bueno vamos a dejar descansar a la mama. – dice el doctor echando de la habitacion a Ayden. - Mas aun, si lleva 24 horas durmiendo - dice burlón. Me llevan a una habitacion, esta llena de flores, de Mama, de Amelie, de Sophie, Alex y de Ayden. Me lo encuentro durmiendo en el sillón, la enfermera me dice que no lo han despertado, llevaba las 24 horas que estuve en coma sin dormir cuando se sentó en el sillón de la habitacion cayó como un tronco. Mi madre llega gritando, y le pido que baje la voz aunque Ayden ni se da cuenta. - ¿Mama como esta mi bebe?, no me han dejado verle, dicen que esta bien, pero esta en la incubadora, y que luego me suben. - Si cariño. – dice mientras me da un beso en la frente – tu bebe esta muy bien en estas 24 horas ha perdido un poco de peso pero es totalmente normal, en cuanto coja medio quilo más te lo podrás llevar a casa. - Tengo muchas ganas de verlo, de tocarlo. Chloe entra gritando también. - Mami, mami, ya he visto a mi hermanito, es guapísimo, lo tienen metido en una caja de cristal con a Blancanieves, y esta dormidito. Cuando su amada, esa seré yo le de un beso se despertará. Miro a Sophie sin entender. - No sabia que decirle, me pregunto porque estaba metido en la caja de cristal y se me ocurrió eso. – se ríe. - Papi sigue dormido, voy a despertarlo. Se acerca a Ayden y le da un beso en la mejilla, Ayden se mueve, pero yo prefiero que descanse. - Chloe, déjalo descansar, que no ha dormido mucho. Amelie también entra gritando… - Pero que guapo el nieto que me has dado… - - Shhh… - le hacemos todos a la vez. Pero Ayden se despierta, todas lo estamos mirando y el esta desorientado. - Buenos dias cariño. – le digo. - Serán buenas noches ya. – dice Amelie. - ¿Qué hora es? – pregunta aun algo desorientado. - Van a ser las cinco. – dicen Sophie. Ayden se levanta y me da un beso. - Ni se te ocurra volver a hacerme pasar por esto. Voy a pedir cita para la vasectomía, no quiero mas hijos. – dice riéndose. - Debes tener más, me prometiste una hermana después de mi hermano. – dice Chloe enfadada – ¿cuándo nacerá mi hermana mañana? Pregunta curiosa. - Uy no, Chloe hay que espera un poco más. – contesta mi madre. - Bueno mucho más. – contestamos a la vez yo y Aiden. La enfermera entra en la habitación, viene a buscarme para ir a ver a mi bebe, Ayden entrara conmigo. Me llevan en la silla de ruedas por casi todo el hospital, llegamos al nido y al fondo veo la incubadora de mi pequeño. Las enfermeras me dejan cogerlo un momento, es muy pequeñito lo ponen en mi pecho, y se agarra enseguida, dicen que tan pequeñito y que tenga ese agarre es algo único, pero mi pequeñín ha demostrado ser fuerte. Una semana después mi pequeño ya tiene el peso suficiente para salir del hospital y nos dan el alta a los dos. En casa es un caos, se nos hace muy pequeña y tenemos muchos trastos tirados, entre los juguetes de Chloe y del bebe. - Te he dicho que tenemos que comprar una casa más grande – me grita Ayden cuando pisa un juguete de Chloe. - Perdimos la oportunidad de comprar el piso de arriba, no quisiste y ya lo vendieron. – le grito yo. El cansancio hace mella en nosotros y pasamos discutiendo mayor parte del día.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR