Ayden cada día llega mas tarde del trabajo, ha pasado dos semanas del nacimiento del bebe, y aun no tiene nombre.
El que me gusta a él no le gusta, y el que le gusta a él ami no me gusta. No voy a poner Sven como dice Chloe obviamente.
Hoy Ayden llega temprano, y sonriente yo tengo un humor de perros, me paso el día, recogiendo los juguetes de Chloe para no caerme y hoy en especial tanto Chloe como el bebe han estado muy llorones.
- buenas tardes mi amor – entra Ayden a darme un beso.
- Hola. - es lo único que le digo.
Detrás de el entra Amelie y Sophie.
- Venimos a cuidar a mis sobrinos. – dice Sophie sonriendo.
- Buen día para hacerlo, hoy estan especialmente llorones los dos. Chloe ha llorado porque en los dibujos en tono de azul de vestido de cenicienta no era igual, imagina como están hoy.
- Te veo estresada Patri. – dice Amelie.
- Venga, venga prepárate que hoy salen.
No tengo especiales ganas de salir.
Ayden y yo no dejamos de discutir y ya ni somos cariñosos el uno con el otro, solo han pasado dos semanas y ya estamos así, cuando llevemos un mes no se ni se estaremos juntos.
Ayden se me acerca y me da un beso, ese beso era especial, eran sus besos con sabor a menta.
- Venga cariño, tengo una sorpresa para ti.
Me pongo lo primero que encuentro en el armario, me hago una coleta alta y le doy unas instrucciones a Amelie y Sophie, sin dejarles de recordar que mi móvil estará siempre encendido.
Ayden coge el coche y vamos por la autovía, vamos en silencio pero hay un tema que ya no podemos dejar pasar mas.
- Ayden, tenemos que decidir el nombre de nuestro bebe, no lo llamaremos bebe toda la vida.
- Lo sé, se que a ti te gusta Erick, y si quieres pues le ponemos Erick.
- Bueno en realidad había pensando en ponerle… - me corta
- Sven - y se rie de mi.
- Ayden.
- Que es broma… - me dice
- No, que creo que podríamos llamarlo Ayden.
El solo me mira, su mirada azul ha vuelto
.
- ¿Estas segura?
- Si a ti te gusta sí.
- No te doy un beso, porque podemos tener un accidente pero en cuanto pare el coche…
Se desvía por una carretera secundaria, y llegamos a un gran portón, Ayden toca el Claxon y el portón se abre.
Detrás hay una casa enorme, tiene jardines a su alrededor y detrás una piscina preciosa.
Nos bajamos del coche y Ayden se acerca a mi y me da un beso desesperado, echaba de menos su besos, desde que tuvimos al pequeño Ayden no me había dado uno igual.
- Nunca olvides que te quiero. – me dice
- Yo también te quiero, aunque discutamos mucho. Ahora explícame que hacemos aquí.
- Enseñarte nuestra nueva casa, se que esta un poco alejado de Madrid centro como tu querías, pero creo que es lo mejor para nosotros, también a partir del lunes vendrá una niñera por la tarde a ayudarte con los niños.
- Ayden… es preciosa… - y le doy un beso.
Se que no quería mudarme tan lejos, pero creo que será lo mejor, esta casa tiene espacio para que Chloe corra y juegue y en realidad con el coche, estamos a diez minutos de Madrid.
La mudanza es un poco caos, viene hasta mi madre a ayudarme, la siguiente semana tenemos revisión con el pediatra del pequeño Ayden.
- Bueno sé que nació antes de tiempo, pero los parámetros de crecimiento no están bien. El niño no esta creciendo con normalidad. Te veo en dos semanas y si sigo viendo esto, le haremos unos estudios. – me dice su pediatra.
Se me cae el mundo, había ido sola porque Ayden tenia que quedarse con Chloe. Me siento en el coche y lloro desconsoladamente, pero pienso que mi niño es fuerte desde la barriga.
Cuando llego a casa Ayden nota que pasa algo, ve mis ojos hinchados, y se acerca y me abraza, vuelvo a llorar.
- Ey, Ey.. Cariño que pasa, porque lloras, Ayden esta bien, te ha pasado algo.
- Dice la doctora que Ayden tiene un crecimiento anormal que en quince días le tienen que volver a ver y de seguir asi hacerle pruebas.
- No te preocupes, nuestro hijo es fuerte y esto será solo una anécdota. – me dice mientras me abraza.
La niñera ya ha llegado y yo estoy agotada, Ayden sube a la habitacion conmigo, hace un mes que nació el pequeño y no hemos tenido relaciones y lo hecho de menos. Pero justo llegando a la habitacion le llaman por teléfono, lo escucho discutir, pasa algo con un contrato con alemanes, y su secretaria no puede resolverlo porque no habla alemán.
- Cariño tengo que irme al trabajo. – me dice triste.
- ¿Pasa algo? Te habías tomado el día libre para estar juntos.
- Bueno, pues parece que la única secretaria competente que he tenido se llama Patricia y esta de baja por maternidad. – me da un beso.
- Necesitas ayuda con algo..
Al final me cuenta lo que pase y solo necesita traducir al alemán un documento, yo misma se lo hago desde casa y el se queda enviando el email, y haciendo unas llamadas.
Subo a descansar un poco, me pongo cómoda, ya en Madrid empieza a hacer calor, y me acuesto en ropa interior, la brisa entra por la ventana y termino por quedarme dormida.
Me despierta un beso en el cuello, que recuerdo muy bien, son esos besos que me hacen vibrar todo el cuerpo, levanto la mirada y nuestras miradas se reencuentran, su mirada azul que me hace estremecer me da un beso con sabor a menta.
- Estas muy guapa. – me dice seductor.
Y se levanta de la cama.
- A donde vas. – le pregunto.
- A ducharme, tengo algo de calor. – me dice burlón.
Yo lo sigo al baño, el se a quitado la ropa y se ve su enorme ereccion, me muerdo el labio.
- Te vas a lastimar el labio. – me dice con una voz muy sensual.
- Le importa señor Williams – le digo burlándome.
Nos besamos, desesperadamente, me apoya contra la parede, y con una mano juega con mi clítoris, me hace gritar de placer, vibro con solo su roce, me chupa los pezones.
- La leche esta calentita – me dice riéndose.
Me sigue besando y me enviste con su pene, sale y entra una y otra vez, mientras nos besamos.
- Ayden para, para… - le digo rápido.
- ¿Que pasa? – dice extrañado
- El condón.
- ¿Qué?
- Que te pongas un condón.
- No tengo, cariño, no lo hemos necesitado nunca. No me hagas esto… no me dejes a medias, me correré fuera.
Nos dejamos llevar por el frenesí del momento, los dos necesitábamos liberar tensiones. Me vuelve a penetrar, fuerte me hace vibrar, nos besamos, y me empotra contra la pared cada vez mas fuerte. Ayden no puede parar y yo no quiero que pare, entra y sale una y otra vez, hasta que los dos gritamos de placer. Y olvidamos todo.
Nos metemos ala ducha los dos estamos muy sudados y ahí lo volvemos a hacer, los dos nos echábamos de menos y lo demostramos.
La niñera se va dejando a Chloe durmiendo, aunque estoy segura de que aún tengo que ir a contarle un cuento, el pequeño Ayden se quedó dormido, después de darle el pecho. Nosotros no sentamos a cenar.
- Ayden… -le digo pensativa
- Dime cariño.
- ¿Te corriste fuera?
- ¿Qué?
- Pues ya te avisé que no estoy tomando nada, estoy dando el pecho y me dijis…
- Mierda… me olvide
- Estás loco… - le digo enfadada
Nos ponemos a buscar una farmacia de guardia pero no hay ninguna cerca, mirando en internet, mañana por la mañana aun puedo tomarme la pastilla del día después así que nos quedamos algo más tranquilos.
Al día siguiente, cuando despierto el sol entra por el ventanal de nuestra habitación, cuando miro la hora, me levanto corriendo son las 8:30 y Chloe tiene que entrar al colegio a las 9:00 el pequeño Ayden dio mucha guerra.
- Ayden despierta, son las 8:30.
Todo son prisas, Chloe que no quiere levantarse, el pequeño Ayden que no quiere tomar el pecho antes de salir, llego ala puerta del colegio justo sonando el timbre Chloe me da un beso entra y como todos los dias se da la vuelta y dice
- Te quiero mama.
- Y yo ati.
- Hasta el infinito y más allá.
- Y más allá aún. – este es nuestro lema
Hoy Ayden me pedio que fuera a su oficina, para ayudarle con el cliente alemán que venia hoy. Llego con el pequeño Ayden, y todos mueren de amor al verlo. Me encuentro a Alex que ya se le va notando la tripita de embarazo, y se queda cuidado al pequeño mientras yo ayudo a Ayden. La reunión ha sido fácil y Ayden gana ese cliente.
- Te voy a necesitar aquí. No hay una como tú. – me dice dándome un beso. ¿Dónde está el pequeño?
- Lo deje con Alex. Dentro de nada habrá que darle la baja. – y le sonrio.
Salimos a buscar a Alex, y no la encontramos su ayudante dice que salió con el pequeño y un chico que vino a verla, que cree que es su novio. Llamo a Alex y no me coge el teléfono. La llamo varias veces y Alex sigue sin coger el teléfono. Pasa mas de media hora y Alex no aparece.