Casi una hora después Alex vuelve con Ayden, estábamos a punto de llamar la policía cuando nos avisan de recepción, bajamos rápido, y logramos ver como Alex se despide de un chico, no le vemos la cara, pero estoy segura de que es Pedro.
- Alex, ¿qué cojones piensas que haces?, ¿te has ido con mi hijo y con Pedro?,¿Alex es enserio? – le digo muy enfadada, pero no la dejo contestar.
Cojo el carrito de mi pequeño y lo miro, esta durmiendo, pero aun así lo cojo en brazos, Ayden le dice que vuelva al trabajo, pero yo no la vuelvo a mirar.
Ayden coge al pequeño y me pide que me tranquilice, no consigo hacerlo, no puedo entender como después de todo lo que Pedro le hizo ella siga detrás de él.
Subimos a la planta 19 con el pequeño, entramos a su oficina y Ayden pide a su secretaria que nos traiga un té, estamos muy nerviosos después de todo. El pequeño siguió durmiendo como si nada.
- No se que le pasa Ayden, no entiendo que después de todo ella siga con él.
Ayden se levanta y se pone a darme un pequeño masaje en los hombros.
- No lo pienses más, el pequeño está bien – lo dice mientras me da un beso en el cuello.
Yo sonrio, y como siempre esos besos me llegan a todo el cuerpo. Ayden sigue con sus besos por mi cuello.
- Ayden para, puede entrar alguien.
- Aquí nadie entra sin tocar, y cerré la puerta – me dice burlón.
Me levanto de mi silla y me apoyo contra la mesa, esta mañana me había puesto una falta suelta, y le abrí paso a sus deseos.
Ayden me quita el tanga, y me lame el clítoris, le pase y vuelve a pasar, me tiene ardiendo… y la puerta se abre…
- Cierra la puerta no te he dicho que no entres sin tocar – dice Ayden gritando.
Yo pegue una carcajada, Ayden me mira va así ala puerta y la cierra con llave.
- Por donde íbamos. – me dice picaron.
Yo le vuelvo a abrir las piernas y el me besa en los labios, va bajando por encima de mi ropa y vuelve a llegar con su lengua a mi clítoris, me vuelve a llevar al climax, se abre su bragueta y me penetra, una y otra vez, me llena y me vuelve a llenar… me susurra al oído.
- Las paredes son de papel.
sonrío, pero me da igual que me escuchen después de unas envestidas los dos llegamos al orgasmo. Nos besamos, y Ayden después de alistarse un poco abre la puerta y dice a su secretaria que entre.
- Te he dicho muchas veces que antes de entrar hay que tocar ala puerta.
- Perdón señor, pensé que con su mujer no haría esto aquí. – le contesta descarada.
- Y con quien lo iba a hacer si no es con su mujer – le digo enfadada.
- Bueno... eso pregúnteselo a él. Yo no la conozco. – me contesta y sale.
- Ayden… Ayden… - no me sale nada más, cojo el carro con mi pequeño y me voy de allí sin mirar.
- Espera Patri, Patri… estas despedida – escucho.