Una semana después de todo, rescate de Ema y asesinato de Paulie, Ema estaba feliz junto a su hija en su casa. Luciano había huido, no sin antes dejar un tendal de crímenes a su paso. La familia Caputto no solo estaba en peligro de perderlo todo, sino que la vida de Bruno estaba pendiendo de un hilo. La mafia no deja ir a nadie con una palmadita en la espalda y como dijo su tío, Bruno sabía demasiado. Luego de lo ocurrido en el club, lo cerraron. Quedó clausurado por la policía, y le ofrecieron a las chicas enviarlas a hogares... algunas aceptaron, como Maggie, que fue puesta a resguardo. Melissa apenas podía con el dolor de su alma por todo lo acontecido y decidió irse, huir y alejarse de todo y todos. Boston tenía demasiados recuerdos dolorosos para ella. Sentía la necesidad de empe

