32 AÑOS ANTES Bruno padre estaba en la oficina. Hacía poco su hijo había tenido unos ataques y debió controlarlo. Supuso que Dios de alguna forma encontró el modo de castigarlo por tomar al pequeño, le dió un niño, pero no cualquiera, sino uno particular... igual lo seguía amando. Amaba más a ese niño que a su esposa y su amante juntas. Aparte pese a su diagnóstico, era un jovencito muy inteligente. Su último profesor de matemáticas le había dicho que ya lo había superado y le recomendó un profesor universitario...su hijo sabía más que el profesor, eso sí que lo había puesto malditamente orgulloso. Mientras revisaba unos números. Frank golpeó la puerta. — Soy yo jefe... — dijo con un poco de temor. Las cosas entre el jefe y su esposa estaban muy tirantes últimamente y sabía que éste

