- Ese niño no es mí hijo - dijo la voz enardecida de la mujer de ascendencia italiana mientras hacía su maleta con furia. Su marido la miraba con una mezcla de impotencia y bronca desde la puerta del dormitorio. Bruno la podía oír gritar desde su habitación. No era la primera vez que él escuchaba decir a su madre una cosa así, de hecho no era una mujer afectuosa...por el contrario su padre siempre estaba atento a sus necesidades. Y desde que era un poco más grande él entendía que quizás era diferente a otros niños y ahí podía llegar a comprender de una forma el desprecio de su madre aunque le producía una sensación extraña, no le gusta su rechazo. Bruno a veces se empecinaba en ordenar las cosas de determinada manera lo cual parecía desquiciar a su madre lo mismo cuando alineaba los c

