POV NARRADOR El tiempo tiene una forma cruel de distorsionarse cuando la vida de alguien que amas pende de un hilo. En el salón de la mansión Vance, los segundos no pasaban; golpeaban. El árbol de Navidad, con sus luces parpadeantes y coloridas, parecía ahora un monumento grotesco a una felicidad que había sido decapitada en un solo instante de descuido. Sofía estaba sentada en el borde del sofá, con la bufanda roja de Lía todavía apretada contra su pecho. No gritaba. El tiempo de los gritos había pasado para dar lugar a un estado de shock catatónico que era mucho más alarmante. Sus ojos, antes llenos de la luz de la esperanza, estaban fijos en el vacío, vacíos de todo excepto de un terror que le robaba el oxígeno. Elvira intentaba acercarle una taza de té, sus propias manos tembland

